ÁNGEL

¿Quién cantará de tu silencio,
ángel que me refugias?
Una luz bajita retrocede en mis recuerdos.
Las mentiras y las diferencias se las traga la luna,
y a tu lado la gloria es para mí.

Tú, mi ángel lejano, vuelve aquí.

El fin de mi sentir simple es hablar de nosotros en acordes que huyen de la tristeza.

Ya no me ves:
El mundo deja de girar en un espacio de amores que flotan con la nostalgia.

Puede ser fácil esta noche escribir con la tristeza en mis manos.
Y nada es verdadero si no estás tú primero bajo estas diferencias vestidas de soledad.

Rememoro tus ojos tímidos, mi ángel de felicidad.
Llego a pensar en el sueño de amor entre tu abrazo y el mío.
Juntos, volando a un lejano horizonte donde tus anhelos dulces
mi sonrisa ayude a hacer realidad.
Suave como tus alas es el viaje que emprende mi memoria a tu recuerdo.

Imagino un baile elegante entre tú y yo,
en un salón de árboles hermosos,
y que los rayitos de luna colándose entre las hojas
sean el candelabro que ilumine tu rostro de paz.

La música de las aves es el único canto que hoy te daré.
Guardaré mi voz como un tesoro,
esperando en la luna el tiempo en que ella y yo te sorprendamos en medio de la noche,
con una canción que hable de tu valor, y tus días venideros.

Espera, mi ángel sonriente.
Con las alas del viento vuelo hasta ti.