CERCA DE LA LOCURA

Afuera de los bancos los indigentes hacen sus camas al aire libre por las noches, en pleno invierno.


En las escuelas, a los niños se les hace levantar cuando aún tienen sueño, les enseñan cualquier cosa menos a ser felices, o libres. Les enseñan, por ejemplo, a aprender de memoria fórmulas matemáticas. Los más grandes los golpean. Los profesores se creen infalibles, aunque saben que no lo son. Se les enseña que la universidad es a lo que todo buen estudiante debe aspirar para tener un mejor estándar de vida, sabiendo que los empresarios que no se dedicaron a estudiar sino que a amasar su fortuna, son los que de verdad tienen el más alto estándar de vida.


En los trabajos seglares, se hace trabajar a las personas en jornadas extenuantes, que ningún cuerpo ni alma puede resistir sin resentirse, pero se les pide que se mantengan en óptimas condiciones, y rindan al máximo, con una gran sonrisa. Y la gente lo llama un trabajo “normal”.


Se confunde lo “normal” con lo “corriente”.


Los humanos están hambrientos todo el tiempo, y produciendo comida todo el tiempo, pero no alcanza, a pesar de que el hambre no es el problema en algunos lugares, sino el sobrepeso, el exceso de comida…


Los recursos se gastan en armas para guerras, aunque no ocurran, en vez de salud, educación, vivienda, felicidad.


Se hacen experimentos con personas, liberando diferentes cepas de enfermedades, y en promedio 10 años después se informa a la población de lo ocurrido, y si es que.


La salud es un gran negocio.


Se juntan muchos científicos a hablar sobre el calentamiento global, pero no se logra ninguna medida que frene el hecho.


Se obliga a contratar servicios funerarios para enterrar al ser querido donde un empresario desconocido que gana dinero con las muertes ajenas lo decida, y no donde el occiso quiso en vida.


Se raptan niños y se les sacan ojos, riñones, pulmones, corazón e hígados, para ponerlos en otro niño.


Los bancos compran dinero a bajo precio (depósitos), y lo venden en forma de créditos con interés más alto.


Hay máquinas que fabrican dinero, y gente muriendo de hambre.


Hay autos que no contaminan, son más baratos, pero se usan los que contaminan.


Madres asesinan a sus hijos, haciéndolos sufrir antes.


Los camarógrafos y periodistas tienen un principio; no interferir en lo que filman. Uno de ellos rescató a una niña, y fue despedido. Otro filmó cuando una niña murió de inanición, porque ella se arrastró hasta la tienda de campaña de la cruz roja para pedir comida, y no alcanzó a llegar; quedó a un metro, muerta, mientras la filmaban.


Se lanzó a un poblado campesino de oriente una bomba que los enfermó, deformó, y quemó por dentro y fuera; “era el infierno en la tierra” dijeron algunos sobrevivientes.


Se mata a animales para sacarles la piel, comerse su carne, y molerlos para paté. Y al mismo tiempo, se les compran mascotas a los niños, y se los lleva al zoológico.


Los humanos esperan perfección de ellos mismos y sus congéneres, aunque saben que es mentira.


El fotógrafo Kevin Carter gano un premio Pulitzer por la foto de una niña desnutrida que se apoya en el suelo, mientras un buitre observa a alguna distancia, esperando. Dos meses después el fotógrafo se suicidó.


Se usan unos trozos de tela alrededor del cuello, llamados corbatas, que no sirven para nada.


Las mujeres usan unos tacones que le deforman los pies como símbolo de belleza.


Se eliminan rápidamente los entes que producen oxígeno en el planeta.


Hay lluvia ácida.


Existen hombres y mujeres que tienen contextura, órganos internos, y órganos reproductores de su sexo, pero se dicen del sexo contrario.


Los alimentos son transgénicos en su mayoría; no contienen todas las propiedades que en estado natural tendrían. Y en las escuelas no se enseña a sembrar un manzano, sino a comprar manzanas.


Las farmacias no venden remedios para sanar, sino para mantener la enfermedad y poder tener dinero de los enfermos permanentemente.


Se ensucia el agua que se usa para beber.


Los humanos más sabios no son consultados, sino encerrados en lugares solitarios y alejados.


Durante 6000 años se ha hecho política sin resultados positivos, y se sigue pensando vez tras vez en cada elección que ahora sí se solucionarán los problemas de la gente.


Filmaron a dos niños gritando enloquecidos al lado del cadáver de su madre, muerta por una bomba. Intenté buscar por internet más información de esta noticia, y me encontré con incontables casos de niños fotografiados y filmados en idéntica situación. Me detuve.


En un lugar llamado Hatra encontraron a una mujer con su hijo en brazos; soldados la obligaron a poner la cabeza del bebé frente a la de ella, y así mataron a ambos con una sola bala.


Las religiones les dicen a sus feligreses que Dios necesita de sus sacrificios. Publican en sus libros mensajes subliminales de criaturas demoniacas. Envían a los más jóvenes a recorrer el mundo con poco dinero, y mucha hambre. Proclaman que no se debe ir a la guerra, y son socios de fabricantes de tanques y helicópteros de guerra. Condenan la opulencia, pero mucho de lo suyo es de oro sólido. No reconocen sus errores. Dicen que es pecado comer un sándwich, pero que si por separado se come el pan, el jamón y la lechuga, no es pecado. Hacen un sistema de castas en el que nace pobre está obligado a morir pobre.


Los Tribunales de Justicia están llenos de injusticia. Muchos casos han salido a la luz pública; y muchos más, no.


En los hospitales, se compra y vende la sangre. Se les pide a los ciudadanos que sean donantes de órganos, pero el Hospital y los doctores no donan su trabajo, y cobran millones por un trasplante. Y los mismos empleados de hospitales lo dicen: Se hacen insensibles al dolor ajeno.


Una empresa creó semillas transgénicas que se esparcen por el aire; y si caen en algún campo, le cobran al dueño por tener esas semillas, y si no paga, lo obligan a quemar todo el campo. En todos juicios que se han llevado a cabo en contra de esta empresa, quien ha ganado ha sido la empresa, y no los granjeros.


La humanidad y su publicidad quiere súper humanos; que sean brillantes, divertidos, sanos, atractivos, inteligentes, buenos padres, buenos estudiantes, con una gran casa, un gran auto, y un gran sueldo; que nunca tenga sueño, ni esté cansado. Y todos se mueven en esa dirección sin entender. Pero si se les pidiera eso sin rodeos, se sentirían abatidos.


Los humanos siguen practicando todo aquello que les produce dolor, y lo celebran como si fuese algo gracioso.


En una guerra de hace un par de años, dos soldados violaron a una mujer embarazada, la mataron, le partieron el abdomen, y jugaron futbol con el bebé…


La mayor locura: Hay quienes no quieren dinero ya. Ni poder, porque ambas cosas las tienen. Tienen los recursos, el dinero, la mano de obra, el tiempo y el conocimiento para hacer todo aquello que les plazca. ¿Por qué no son cosas buenas? ¿Psicópatas que sólo sienten placer con el dolor ajeno, y lo generan permanentemente sin otra intención que esa, el dolor ajeno? De pensarlo, se llega de pronto a entender todo esto, y también muy cerca de la locura.


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