ALGUNAS LUCES

Los extraños pasan y pasan. Sus cigarrillos emiten pequeños destellos, como luciérnagas venenosas buscando pareja. Me pregunto si quien los fuma se ha dado cuenta. En los edificios, las innumerables ventanas responden al llamado; algunas se encienden o pagan en secretos tiempos, como una sinfonía de luz artificial tocando una inerte melodía para reemplazar las estrellas.

Las balizas de algunas ambulancias, en su ir y venir, forman arco iris horizontales, como círculos alrededor de una luna invisible, de cemento, que no desea portar presagios ni lamentos, sino dormir en el pulso de la ciudad nocturna.

1 comentario:

Cesar D. Kaiser dijo...

Muchas luces reales se pierden al paso de la "modernidad" y se van creando estas pequeñas luces artificiales en su reemplazo, pero no hay como contemplar las estrellas en un cielo despejado acostado en un techo en el sur de Chile, lo mejor. Buen escrito.