CANTO PARA EL PASO DEL TIEMPO

Algún día mis pasos se volverán lentos.
Las pequeñas marcas que agrietan mis manos se harán profundas,
y amplia mi sonrisa.
Se marcarán en mis párpados alegrías indelebles,
y la partida de tantos queridos...
Quizás vaya entre árboles sembrados en el corazón de un niño,
inmensos, como mi voz...
Mis articulaciones se moverán despacio,
como se movía el río de mi niñez,
lleno de botecitos de madera seca,
con velas de plumas, y cargamentos de sueños...

Ese día recordaré a mi abuelita,
y ella llenará su casa, y el monte,
como en aquel día azul inmenso.
Mi madre habitará entre grandes nubes blancas, en el cielo...
Y la mujer que amé será el viento tibio, que me abrazará por siempre...
Mi cabello será blanco, como siempre quise que fuera mi alma.
Se me escapará de ella un suspiro,
como las aves que seguía de niño.
Una sonrisa más grande que la esperanza me llenará el rostro,
y recordaré todos los momentos en que mi corazón joven se regocijaba y rebozaba de emoción.
Allá llegaré caminando con pasos lentos,
y pasados la luna y tantos caminos para volar,
mi ilusión seguirá allí, quietecita, sobre una hoja que también habrá envejecido.

Correré de nuevo,
y la tomaré entre mis manos.
Oiré otra vez la voz de mi abuela,
y el calor de todo este amor tan grande que he recibido
entibiará sus alas naranjo y negro,
y ahora sabré que no es mía.
Se emocionará de nuevo mi corazón,
y en un suspiro,
me cobijaré en sus alas; se abrirán mis manos,
y seré libre...  


1 comentario:

Cesar D. Kaiser dijo...

Maravilloso escrito, me hizo recordar a mis seres queridos que ya no se encuentran físicamente pero aun siguen en la memoria, excelente.